Montessori en la vida cotidiana: El cuarto de baño Montessori

Uno de los lugares a los que se tiende a prestar menos atención en un hogar del mayor es el baño.

¿Cómo hacer que el baño sea funcional, acogedor y bonito a la vez?

 

  • El color. Tradicionalmente se ha asociado el baño a colores muy “blancos” porque es lo que más evoca a lo higiénico, pero no hace falta que sea tan falto de color. Podemos tener azulejos o pintura en las paredes más cálida, o incluso el suelo, que sin duda, harán que sea un lugar menos “frío”. Podemos poner elementos decorativos de colores que den calidez y que sean estéticamente bonitos.
  • El contraste de color. Si queremos que la persona mayor distinga los elementos del entorno, para facilitar su uso, crear contraste entre los diferentes elementos del baño será importante. Papel higiénico que destaque del fondo de la pared, la tapa del wc del wc mismo, la toalla de la pared y del papel, los sanitarios de la pared y del suelo, el interruptor de la luz de la pared, etc.
  • La estética. Podemos tener un baño bonito cuidando lo que ponemos en él de uso habitual, pero también los detalles: toallas de un color bonito y en perfecto estado, la tapa del wc de algún color, por ejemplo de imitación a la madera (que además dará el contraste de color mencionado), algún adorno floral y algún cuadro con un motivo acorde al lugar o un vinilo en la mampara.
  • El orden. Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa. De este modo ayudamos a la persona mayor a mantener la estructura y facilitamos la independencia.
  • La simplificación. Debe haber pocos objetos y utensilios, pero todos los que vayan a usarse. No se necesitan varios botes de gel, crema, esponjas, cepillos… Solo uno de cada, solo los que se usen.
  • Lo funcional. El baño debe estar adaptado a las necesidades funcionales del mayor. Si necesita un plato de ducha en vez de bañera, un asiento de ducha, unos asideros para agarrarse, etc. deben proporcionarse.
  • La seguridad. Hay que ver los riesgos potenciales en ese baño para corregirlos y que sea un espacio seguro, lo que favorecerá la independencia: suelo antideslizante, que no haya esquinas peligrosas, que la mampara no sea transparente para que la vea (se puede poner un vinilo), retirar los espejos si no se reconoce y se asusta…
  • La ocupación. El baño debe dar la oportunidad a la persona de mantener los roles, rutinas y actividades significativas asociados a él, por lo que hay que ofrecer la posibilidad de que la persona realice todo aquello que es capaz de realizar aún y se ofrecerán ayudas si es necesario y solo aquellas que sean necesarias. Roles como limpiar el baño (sanitarios, fregar cuando se moja el suelo, limpiar los azulejos…). Rutinas como la higiene dental y corporal, el afeitado, el cuidado de la piel, el acicalamiento y maquillaje… Actividades como rellenar botes, limpiar el espejo, doblar toallas… Para esto deben estar en el baño los utensilios que favorecen el desarrollo de estas ocupaciones, de modo que se tenga todo lo necesario a la mano y se favorezca de verdad la independencia. Las ayudas que se ofrezcan si se necesitan irán desde carteles indicativos de lo que debe realizar, secuencias de pasos, plantillas de apoyo, ayuda de otra persona en los pasos que el mayor tenga dificultad…

 

Después de ver estos elementos, observa tu baño y mira cómo lo puedes adaptar a lo Montessori. ¿Qué necesitas cambiar?

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